Tailandia gusta tanto por su legado histórico, con ruinas de antiguos imperios y lujosos templos, como por sus playas paradisíacas. Este país asiático es un destino perfecto para el turismo sediento de cultura, pero también para el que busca el sol de oriente. En la península disfrutarás con paisajes y pueblos de larga historia y en sus islas podrás alejarte del mundo terrenal para descubrir un verdadero paraíso.

Al norte de Tailandia visita ciudades como Chiang Mai, un importante centro cultural fundado en 1296, que parece haber detenido el paso del tiempo. Avanzando hacia el centro del país, llegarás a la antigua capital de Tailandia, Ayutthaya, famosa por los restos de magníficos templos y ostentosos palacios, que se conservan en el lugar desde el siglo XIV.

También en el centro del país, se alza y se expande Bangkok, capital actual de Tailandia y una de las metrópolis más fascinantes de Asia. Al lado de los rascacielos y los lujosos hoteles occidentales, podrás ver majestuosos edificios y templos como el What Phra Kaew y el What Traimit, además de disfrutar de una gastronomía selecta y compras tradicionales.

Es en el sur de Tailandia y en sus archipiélagos donde encontrarás algunas de las playas más deliciosas del mundo. La isla más famosa es Phuket, la más grande de todas y bañada por aguas turquesa, donde tendrás la oportunidad de practicar todo tipo de deportes acuáticos, como el buceo, y de aventura, como el trekking con elefantes. También son famosas las islas de Samui y Phi Phi, las más visitadas por los viajeros.

Sin embargo, si lo que quieres es pasar tus vacaciones alejado de la gente y redescubrir el cielo en la tierra… dirígete hacia islas menos conocidas pero igual de bellas, estamos hablando por ejemplo de las islas de Trang.