La forma más habitual de llegar a Edimburgo desde el extranjero es a través del Aeropuerto Internacional de Edimburgo, situado a 12 kilómetros del centro de la capital. En este aeropuerto operan 40 aerolíneas diferentes y se ofrecen vuelos a 90 países.
La ruta entre el aeropuerto y el centro de la ciudad está cubierta por un servicio de autobuses que conecta con la estación central de Edimburgo. Desde allí también hay autobuses al resto de ciudades de Escocia y la Gran Bretaña. Otra forma de llegar al centro de la ciudad desde el aeropuerto es en taxi, ambos servicios tardan unos 25 minutos.
Para aquellos que aterricen en el Aeropuerto de Glasgow, a unos 60 kilómetros de Edimburgo, existe un servicio de autobuses que conecta ambas ciudades con una alta frecuencia y también hay conexiones en tren entre Glasgow y Edimburgo.
Si has planeado llegar a Edimburgo desde otras ciudades británicas, puedes hacerlo en tren. El servicio ferroviario de Escocia conecta tanto las diferentes partes del país como con el resto de la Gran Bretaña. En Edimburgo hay dos grandes estaciones de ferrocarriles, la principal es Waverley Station, situada en Princess Street y la secundaria es Haymarket Station.
El autobús es también una buena forma para visitar Escocia y la Gran Bretaña. El servicio de autobuses que cubre la ruta entre Edimburgo y Londres es la opción más rápida de viajar entre estas dos ciudades.
Finalmente, es posible llegar en ferry a Edimburgo si viajas desde Bélgica o bien desde Irlanda. El puerto de Edimburgo, Leith, es punto de partida para numerosos cruceros que tienen como destino el norte de Europa.
Una vez en Edimburgo, moverse por la ciudad es fácil, ya que la mayoría de lugares turísticos se pueden visitar a pie. Edimburgo es una ciudad que invita a pasear por sus calles adoquinadas en el núcleo antiguo y por sus verdes parques... una ciudad que se descubre poquito a poco a los ojos de un viajero que se enamora a primera vista.
Para los que quieran explorar Edimburgo en poco tiempo o bien visitar sus alrededores, el servicio de autobuses que conecta toda la ciudad y las zonas periféricas. El transporte urbano está cubierto por dos compañías de autobús, Lothian y First Edinburgh. Si has pensado quedarte unos días puedes comprar bonos de transporte a precios más reducidos.
En la actualidad, se está trabajando en la construcción de dos líneas de tranvía que conectarán la ciudad de Edimburgo con el aeropuerto, el puerto de Leith, Newhaven y Granton. Se estima el tranvía estará disponible en 2010.
Para moverse por los alrededores de Edimburgo y conocer zonas de Escocia tan emblemáticas como las Tierras Altas o el Lago Ness, es aconsejable viajar en tren. El transporte ferroviario cuenta con seis líneas que cubren todo el país.
Otra opción para conocer los alrededores de Edimburgo es alquilar un coche. Sin embargo, la conducción por el centro de la ciudad es bastante más complicada, con grandes atascos en algunas vías y muchas zonas de aparcamiento limitado para facilitar la circulación de los autobuses.
Los taxis en Edimburgo son negros y se pueden parar en la calle sin gran dificultad. Finalmente, los más deportistas pueden visitar la ciudad en bicicleta.
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