Un viaje a Japón te ofrece la oportunidad de vivir el impulso de una sociedad moderna y descubrir al mismo tiempo el embrujo de una cultura milenaria. Cuando visites este país no olvides viajar a las metrópolis más cosmopolitas pero tampoco dejes de lado los pueblos ancestrales.

La capital de Japón, Tokio, es una ciudad sobrecogedora donde casi nada queda de la antigua cultura japonesa. Este es el mejor lugar para adentrarse en el nuevo Japón, con edificios como la Torre de Tokio o el barrio de Shinjuku. Pero también vale la pena visitar ciudades como Osaka, Yokohama o Kyoto, cuyo centro histórico ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad.

En el Japón de hoy en día se mezclan tradiciones culturales tan antiguas como la ceremonia del té, las artes marciales o las geishas, con las nuevas expresiones culturales a través del manga y el anime, además de la pasión por el software y los videojuegos. Este es el país en el que la economía ha pasado del cultivo de arroz al desarrollo de tecnología punta, con marcas como Honda, Mitsubishi o Yamaha.

Pero si quieres conocer el antiguo país del Sol Naciente podrás hacerlo alejándote de las grandes urbes. En los pueblos de provincia todavía se respira el aire del Japón tradicional… con casas, calles y monumentos históricos. Te invitamos a que descubras el Monte Fuji, los cerezos en flor y los manantiales de aguas termales, los onsen.

Disfruta de la discreción y el buen hacer de los japoneses, del verdadero sushi, sashimi o soba… Deléitate con los colores ocres y rojizos que cubren Japón en otoño y con el blanco puro del Hanami, camina por jardines japoneses y comprende el verdadero sentido del zen.